—¿Qué
hacemos ahora?
Manolo
observaba el portal con cierta desgana. Sabía que llevaba a otro lugar distinto
de los otros dos. Se acercó y la curiosidad le tentaba a echar un vistazo en su
interior pero sabía que era prioritario encontrar la manera de llevar a los
dobles a sus respectivos universos. Se giró e hizo una señal a Rubén para que
sacara la piedra de la máquina. Rubén lo hizo y una mano atravesó el portal
agarrando a su amigo y llevándoselo hacia otro universo. Se quedó petrificado.
No sabía bien que hacer, si salir corriendo o volver a insertar la piedra y que
con un poco de suerte fuera en la misma posición y se mantuviera abierto el
portal. Mientras seguía en ese bucle el otro Manolo se había desmallado previo
grito de estupor y Rubén 2.0 se acercó a él para socorrerlo. El portal se cerró
y su amigo quedó encerrado en ese universo desconocido.

