jueves, 28 de febrero de 2013

El colectivo literario La Tribu 11 (Antología solidaria)


Deseamos compartir contigo las últimas noticias respecto de nuestras publicaciones.
Desde ya, te agradecemos la difusión que puedas hacer de ambas antologías de cuentos.
            Te invitamos, también, a hacernos llegar tus opiniones o comentarios, que sin duda nos serán valiosos.


El colectivo literario La Tribu 11, en cuyo seno se edita Prosofagia, ha publicado, este mes de enero, su segundo volumen de cuentos: Del Miedo y otras Islas. Al igual que con la revista, somos responsables del concepto gráfico, ilustraciones, maquetación y edición.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Revelación tardía

Al releer una vez más aquellas cartas, amarillas y ajadas por el paso del tiempo, mi inquietud desaparece y me sobreviene la calma al descubrir, tras la frialdad de tus letras, la huella de una furtiva lágrima que, sobre el papel, tuvo a bien dejarme el amor.

Concurso: 50 autopsias


Después de varios meses de jornadas intensivas en el Depósito, La diseccionadora de libros acaba de concluir su autopsia número 50. El paciente ha sido Juan Jacinto Muñoz Regel con su novela “El sueño del otro” (Plaza&Janés) y, mientras preparó el instrumental para la siguiente, quiero celebrarlo junto a vosotros de una forma muy especial.



A partir de hoy, tendréis la oportunidad de conseguir un ejemplar de “Tenebrae”, nominada a los premios Ingotus 2011 en las categorías de Mejor antología y Mejor Cuento (“El cazador de tigres”). Las bases son muy sencillas:

lunes, 25 de febrero de 2013

Convocatoria Calabazas en el trastero: Especial Mitos de Cthulhu


Con el objeto de fomentar la literatura fosca, en su deseo por homenajear a la desaparecida revista Miasma, la Biblioteca Fosca, en colaboración con Leyenda.net, página independiente dedicada a los Mitos de Cthulhu, anuncian la Convocatoria Calabazas en el trastero: Especial Mitos de Cthulhu.

domingo, 24 de febrero de 2013

Escoria estelar I



 I



Según me dijeron en alguna ocasión, no se puede pensar con claridad cuando uno vuela más rápido que el sonido, sobre todo si se viaja en una nave de descenso desconocida, averiada por varias descargas láser, y una constelación de avisos en inquietante rojo parecen anunciar lo que ya se ve desde el visor frontal: el suelo se acerca a mucha velocidad, demasiada si se quiere conservar una consistencia superior a la de la mermelada de frambuesa.

Es mentira lo que me dijeron; se piensa. Yo al menos no dejaba de pensar en unos cuantos nombres de la saga dinástica de mi amigo Béla Words, y no lo hacía en buenos términos, todo sea dicho.

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