viernes, 29 de julio de 2011

Número 2 de Manifiesto Parapsipunk en Kiosko Incontrolable.



Hola parapsipunkis! Ya está disponible el número 2 junto con las bases del 3. Este es el sumario, esperamos que os guste, un saludo y larga vida al Rock&Roll!!!

En concierto, de Laura López Alfranca
God save the King!, de Pedro Belushi
Me and the Devil Blues, de Marta M. Martínez
Sid y Joey, de Ösk
¿Sabes?, ¡Ronnie James Dio murió!, de J. Javier Arnau
Abre tu mente
Choque parabólicos o desfragmentando la gula del memorial, de Joan Baladre (Ilustración de David Velázquez)
Las pesadillas de Lennon, de Dr. Nasha (Iván Simón)
Inusualmente el silencio, de Carmen Rosa Signes Urrea
Cenizas de un cigarro, de Carlos Arnau Moreno (Iustración de David Velázquez)
Lucy in the sky with Darrel, de Pedro Moscatel
Morrisey, de Fraga
Face to Face con... Fraga

Descarga gratis en Kiosko Incontrolable: http://kioskoincontrolable.blogspot.com/

Sonrisa perpetua

El padre Ernesto, a sus sesenta y cuatro años, tenía esa mirada venerable que lucen los ancianos; su boca desdentada sonreía de un modo casi automático, como si no existiera otra postura para sus labios arrugados. Sus alumnos, sus compañeros, todos le recordaban siempre con los ojillos brillantes y una amplia a la vez que cálida sonrisa.

Una sombra oscura se revuelve entre las rocas de la playa. Ha pasado la noche al raso, está empapado y el frío le hace crujir los huesos cada vez que intenta moverse. La raída sotana que viste está húmeda, tiene los puños apretados y los ojos cerrados con tanta fuerza que se diría que la pesadilla debe ser aterradora... No, no sueña, solo está recordando el día de ayer.

Quince horas antes, los cinco sacerdotes y casi cuarenta alumnos del Colegio Nuestra Señora del Mar de Ceuta habían embarcado en el ferri hacia Algeciras, los casos de esa extraña epidemia se extendían cada vez más por África y el Gobierno español desbordado por los millones de refugiados que se lanzaban contra la frontera decidió abandonar Ceuta y Melilla con la esperanza de que el océano se convirtiese en una barrera infranqueable. Pero el virus corría más que los planes de Madrid, el virus ya estaba en el barco y durante el trayecto hacia la península un baño de sangre inundó los camarotes. El padre Ernesto había saltado en uno de los botes salvavidas, pero sólo tenía un remo así que no pudo controlarlo y quedó a merced de las corrientes; éstas lo habían arrastrado hasta que llegó al islote de Perejil poco antes del anochecer.

Mientras su subconsciente revivía una y otra vez el horror del ferri, su mente racional analizaba la situación. La isla estaba habitada por cabras, eso le aseguraba comida y bebida; seguía conservando su bote y estaba cerca del Estrecho de Gibraltar que es una ruta comercial muy usada, estaba convencido de que pronto lo rescatarían así que subió a un promontorio desde el que pronto divisó otro bote que se dirigía hacia allí.

Corrió hacia la playa gritando y agitando sus manos, en el bote había un sólo hombre pero estaba de espaldas y miraba en la dirección contraria. Al oír sus gritos se volvió y lanzó un gruñido de satisfacción que encogió el corazón del padre Ernesto. Mientras esa criatura se acercaba más y más arrastrada por la corriente, el sacerdote con el remo que conservaba luchaba por alejarlo del islote. Fue una hora interminable hasta que logró que la corriente lo alejara, cuando el bote se perdió en dirección a mar abierto, se volvió para comprobar con horror que otros cinco botes se acercaban traídos por la corriente... La sonrisa se borró de su rostro, bajó los brazos y lloró esperando su fatal destino.

En breve podréis leer la antología Para mí tu carne de la mano de 23escalones

domingo, 24 de julio de 2011

Cuenta la leyenda...

Cuenta una vieja leyenda, que hace muchos, pero muchos años. Hubo una terrible epidemia que asoló nuestro mundo. Los muertos resucitaron y atacaron a los vivos, muchos murieron, otros corrieron como si les persiguiese el mismísimo demonio y se refugiaron en cuevas que tapiaron para que el mal no les pudiese seguir allí; un último grupo permaneció en sus hogares, en sus países, afrontando a los hambrientos y luchando con las armas que encontraban. Sun y Moon eran dos hermanos, ambos lucían con orgullo un tatuaje en forma de espada azul en el brazo derecho. Sun optó por luchar, la palabra cobardía no tenía lugar en su mente, Moon en cambio corrió y se escondió. La situación se prolongó durante años, mientras en la superficie los resistente liderados por Sun seguían combatiendo, bajo tierra Moon organizaba y lograba que sus compañeros se acostumbraran a su nueva dieta de gusanos, raíces y todo tipo de pequeños insectos o roedores.

Los luchadores de la superficie se hicieron más y más poderosos, olvidaron su idioma para aprender los sonidos del bosque, los niños aprendían a luchar antes de saber andar, las mujeres sostenían las armas incluso mientras lavaban la ropa en el río. Los hombres del subsuelo, sin enemigos con los que luchar se debilitaron, su piel perdió pigmentación y sus ojos no soportaban el menor rayo de sol. Sun murió luchando, pero su hijo estaba preparado para sustituirle; una nueva generación tomó el relevo en la lucha, que continuó hasta que la epidemia desapareció, tras casi cincuenta años sembrando de dolor el planeta. La victoria en la superficie se anunció que se celebraría con grandes festejos.

Todos los circos de las ciudades se llenaron de parroquianos felices y borrachos que gritaban y cantaban esperando el fin de fiesta prometido. Cientos de ogros de la montaña, una raza de seres blancuzcos recientemente descubiertos, que se comunicaban por un idioma incomprensible y no entendían el lenguaje de los pájaros, serían alanceados para que la plebe festejase el fin de la epidemia. El anciano que los dirigía avanzaba torpemente mientras se tapaba los ojos, al hacerlo mostraba un tatuaje en su brazo derecho.

En breve podréis leer la antología Para mí tu carne de la mano de 23escalones

Más noticias sobre Para mí tu carne



La nueva antología de Sevilla Escribe, publicada por 23 escalones, saldrá a la venta el cinco deagosto. Sin embargo, ¡en Gijón lo tendrán antes, en la Semana Negra! Concretamente, el 27 de julio.

Podrá adquirirse en CYBER COMICS (Badalona), en 35 BAKER ST (Gijón), en la librería de la editorial (www.23escalones.com) y en cualquier otra librería, porque 23 escalones ya tiene distribuidora para toda la Península.

jueves, 21 de julio de 2011

La vida sigue.


El viento acunaba las ramas de una fornida encina.
Las ramas mecían las crías de una pareja de gavilanes.
Las crías gritaban pidiendo comida a sus padres.
La comida llegó en forma de ratoncillo de campo.
Los ratoncillos horadaban sus madrigueras entre las raíces.
Las raíces sueltas hacían tambalearse a la encina.


Micro originariamente pensado para las Ecoagendas de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía 2011)

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