domingo, 5 de diciembre de 2010

El reloj

  
Aquel antiquísimo reloj de pared exhaló su último tic tac; el silencio se hizo insoportable porque le gritaba la confirmación de un nuevo fracaso.
Aquél tampoco era el reloj que buscaba, no contenía el tiempo en su interior.
Llevaba años perfeccionando el arte de elegir el segundo adecuado para detener el avance de las agujas de forma irremediable. Sabía cómo manipular el mecanismo para arrancarlo de la misión que lo había creado.
Ante su contacto magistral cualquier reloj dejaba de serlo, olvidaba para lo que había sido creado y el tiempo y su medida dejaban de ser importantes para sus ruedas y engranajes.
Pero aquél había resultado ser uno más, uno de tantos que acortaba sus esperanzas y le alejaba de sus sueños.
Quizás fuese el único ser humano que mantenía la fe en la realidad que ocultaba el cuento que su abuelo, relojero de los de antes, le había contado susurrando palabras que contenían un secreto guardado por todos los de su profesión.
Quizás fuese el único ser humano que creyera en la existencia de un reloj antiguo que contenía en su interior la esencia del tiempo y que, parando el progreso de sus manecillas en el segundo adecuado, el tiempo se detiene para el relojero que supo captarlo.
Quizás fuese el único ser humano que derrama lágrimas frente a un montón de relojes parados y llora su silencio.

*Este micro ha quedado finalista en el VIII certamen internacional de microcuento fantástico de la revista Minatura.

3 comentarios:

Perikiyo dijo...

Enhorabuena.
No es fácil quedar finalista en un concurso, pero no me extraña.
Es un cuento magnífico.
A quién no le gustaría tener un reloj que contuviese la esencia del tiempo. Poder pararlo cuando se disfruta, echarlo atrás cuando se quiere rectificar, adelantarlo cuando se ansía la llegada de algún acontecimiento.

Saludos.

Angelical dijo...

Perikiyo, si me hubiera parado a pensar qué haría yo con ese reloj igual en vez de un micro tendría una novela jajjajaajja.
Me alegro de que te haya gustado XD

romina dijo...

muy lindo cuento.. me gusto mucho el blog y la foto, soy amante de estos.. mas que nada de los relojes Longines son mis favoritos.. en cuanto a la esencia del tiempo es realmente complicado y si lo logras sos un genio!

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