domingo, 20 de junio de 2010

El alzamiento, de Brian Keene



Título: El alzamiento

Título original: The Rising

Autor: Brian Keene
Páginas: 280 páginas
Género: Terror
Año: 2003
Premios: Ganadora del Bram Stoker 2003
Editorial: Dolmen Books
Año edición: 2010
Formato: Tapa flexible con solapas

El autor: Brian Keene, ganador del premio Bram Stoker, es el autor de No Rest for the Wicked, No Rest Redux, Talking Smack y 4X4 (coescrita por Geoff Cooper, Michael Huyck y Michael Oliveri). Es el único autor de terror nominado a cuatro premios Bram Stoker el mismo año. Sus historias cortas de ficción han aparecido en cientos de revistas y antologías. Keene también es el editor de la sección de ficción de Horrorfind.com y editor de la antología The Best of Horrorfind. Puedes saber más de él en www.briankeene.com. Le gusta escuchar a sus lectores y que mujeres hermosas le inviten a chupitos de tequila.


Contraportada: Nada permanece muerto mucho tiempo. Los muertos están volviendo a la vida, inteligentes, decididos… y hambrientos. Huir parece imposible para Jim Thurmond, uno de los pocos supervivientes de este mundo de pesadilla. Pero el joven hijo de Jim también está vivo y en peligro a cientos de miles de kilómetros. Pese a las terribles adversidades, Jim jura que lo encontrará… o morirá en el intento.
Junto a un anciano sacerdote, un científico devorado por la culpa y una ex prostituta, Jim se embarca en un viaje a través del país. Juntos se enfrentarán a los vivos y a los muertos vivientes… y al aún más terrible mal que los aguarda al final de su viaje.


Reseña: La mayor novedad de este libro con respecto a otros que he leído y que lo señalan como único estriba en dos diferencias en cuanto a los zombis se refiere:

-una, aparecen animales zombis: peces, pájaros de todo tipo, león, monos, iguanas, etc... Es más hay un capítulo que transcurre en un zoológico.

-y dos, los zombis humanos hablan, recuerdan cosas del pasado (hablan de “ver los recuerdos”) y demuestran cierta capacidad para manipular la información. Pero a diferencia con la GDM donde también hablan y recuerdan (eso sí, muy pocos detalles y muy poco a poco), estos zombis son espíritus, demonios, llámeseles como quiera, que habitan el cuerpo de los que caen. Seguramente será erróneo, pero imaginaros una plaga de niñas de El Exorcista y tendréis una aproximación a la novela. Sólo que en esta obra de Keene no se les puede atar a la cama ni se le puede combatir con agua bendita. Son bastante más violentos e incontrolables. Las posesiones llegan al extremo casi surreal de hacer hablar al león del zoológico.
Por lo tanto, los zombis de Keene, habitantes de los cadáveres, pueden conducir motos y coches y disparar todo tipo de armas, pensar y trazas tácticas de combate, etc. Eso sí, entorpecidos los movimientos por la lentitud propia de estos seres. Esto no ha de ser un handicap a aquellos que penséis cuadriculadamente que los zombis han de ser forzosamente torpes, lentos y bobos.


Sin destripar nada, os recomiendo la escena del feto por su potente carga dramática, la del zoológico tan vívida y real que parece que estemos viéndola en pantalla de cine, todos los capítulos que transcurren en o alrededor de la parroquia del padre Martin.

El autor se permite el lujo de citar una obra de F.Nietzsche, “El nacimiento de la tragedia”. De los personajes que aparecen a lo largo de la obra, a destacar la obstinación del protagonista Jim, el apoyo incondicional del padre Martin, la inocencia de Gusano, la tragedia interior de Frankie o el histrionismo de John Colorines (que nombra los colores de cosas inmateriales).

Desde ya advertir a quien sea aprensivo que se abstenga de leer el libro por sus fuertes escenas, por su violencia explícita (léase el episodio del helicóptero). A los que gustéis del gore potente, éste es uno de vuestros libros.

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