martes, 6 de abril de 2010

Sherlock Holmes, las novelas (I)

Que el padre de la novela detectivesca fue Poe no lo duda nadie. Que Sir Arthur Conan Doyle bebió del detective Dupín, tampoco. Y donde menos duda cabe de todo esto, es que Sherlock Holmes eclipsó tanto a Dupín como a Conan Doyle.


En Sherlock Holmes, las novelas (I) de Alianza Editorial nos encontramos ante dos de las cuatro novelas de las que consta el canon Holmesiano. Y es curioso, porque son su primera novela y la última, escrita veintiocho años después.


Lo primero que llama la atención de este libro es su magnífica portada. Con dos pinceladas básicas superpuestas sobre una silueta negra en fondo rojo, nadie dudará, sin leer siquiera el título, que nos encontramos ante un libro del mejor detective de Londres.


El libro en sí, se abre con Estudio en escarlata. Una magnífica novela en la que se nos presenta por primera vez a los personajes. Watson regresa de la Guerra de Afganistán, donde ha sido herido, y en su búsqueda de alguien con quien compartir vivienda de alquiler se topa con Holmes.


La estructura de la novela es, cuanto menos, curiosa. Sherlock Holmes resuelve el caso más o menos en la primera mitad de la novela. Dejándonos, tanto a los lectores como a Lestrade, Gregson y Watson, con dos palmos de narices. La segunda mitad de la novela, nos cuenta otra historia sobre los mormones. Tan diferente a lo anterior, que creeremos que la novela de Sherlock Holmes acabó bruscamente y ahora nos están contando otra historia. No es así, todo lo que se cuenta de la mitad para adelante tiene mucho que ver con el final de la novela. Un final en el que quedará clara la brillantez del detective asesor, y de su método del razonamiento deductivo.


Después de esta aventura nos encontramos con El valle del terror. Como he dicho, escrita mucho después, pero que coincide en estructura con Estudio en escarlata. Quizá haya sido éste el motivo por el cual lo señores de Alianza Editorial hayan incluido en el mismo volumen las dos novelas.


En esta novela Sherlock Holmes y Watson ya son “perros viejos” en el oficio y la sombra del profesor Moriarty se prolonga larga e inexorablemente sobre Londres.


La aventura comienza con la llegada de una carta cifrada al detective (cómo la descifran a mí me parece que está cogido por los pelos), en la que se les advierte de un posible crimen que se va a cometer y al que, por desgracia, llegan tarde: El asesinato de John Douglas, en Birlstone.


Es ahí donde comienza el argumento de una novela que bien podría decirse que son dos, y aunque he leído por ahí que se pueden leer de forma independiente, no estoy para nada de acuerdo. Ésta es la estructura que he comentado varias veces: Holmes resuelve el misterio, dejándonos de nuevo patidifusos, y Watson recibe un manuscrito que nos hace pasar a la segunda historia y que está intrínsecamente relacionado con las causas del crimen que se cometen en la primera. Eso sí, diverge en tiempo y lugar, con la aventura de Holmes y Watson. Ya que nos lleva años atrás, al Valle de Vernissa, en los Estados Unidos.


En este manuscrito que recibe el doctor, se nos cuenta la historia de McMunro, un criminal escapado de la justicia de Chicago y que está estrechamente relacionado con John Douglas, el asesinado en la primera parte de la novela.


Es esta parte, sin aparecer en ella nuestros queridos amigos Holmes o Watson, la que me ha parecido más interesante. En esta historia hay mezcla de amor, logias (la de los Hombres Libres y su ramificación en el valle, llamados aquí los Batidores), chantaje, crímenes, extorsión, traición y un final sorpresa. Todos estos ingredientes muy bien conjugados que dan al lector la plena satisfacción de haber leído una buena historia de género negro.


Y para finalizar, las últimas páginas del libro, nos devuelven a un presente en el que no todo acaba muy bien y en el que empieza a vislumbrarse, con las palabras finales de Holmes, la desesperación que le procura la presencia de Moriarty en el crimen organizado de Londres.

SHERLOCK HOLMES: ESTUDIO EN ESCARLATA, EL VALLE DEL TERROR: LAS NOVELAS (1)
de DOYLE, ARTHUR CONAN
ALIANZA EDITORIAL 2007
13.0x20.0 cm, 416 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788420666488
Colección: ALIANZA 13/20
Nº Edición:1ª
Año de edición:2007

6 comentarios:

Ángel Vela (palabras) dijo...

Pues la verdad es que no pinta mal, por raro que parezca solo leí un poco del famoso detective y no me gustó demasiado. Ese caso era pelín sosete y casi que lo único importante parecía que Holmes demostrara lo listo que es y el resto lo idolatrara.

Alejandro Castroguer dijo...

En esto sí que no estamos NADA de acuerdo. Creo que Conan Doyle es un gran escritor y que sus historia de Sherlock Holmes van más allá del momentaneo instante de gloria del detective cuando resuelve el caso.

A mí SÍ me gusta mucho.

Ángel Vela (palabras) dijo...

Como dije, leí muy poco. Que nadie me maté, please. Prometo leer algo cuando puedo y deciros hasta qe punto teneis razón :P

weiss dijo...

Pues a mí me mola la pareja Holmes-Watson. Son tan británicamente victorianos...

Eva Batista López dijo...

A mí también me gustan mucho, y debo decir que vi la peli y quedé muy decepcionada...

Canijo dijo...

Pues a mí también me gusta bastante, de momento me he leído un conjunto de historias cortas, El sabueso de los Baskervile, y Estudio en escarlata. Como poco están muy entretenidos...

Comentarios recientes

Archivos del blog