domingo, 16 de enero de 2011

Nace CineMasComics, la revista

Ya ha nacido. Lo ha hecho con unos pocos días de retraso, pero una nueva criatura llega a Internet de la mano de un buen grupo de apasionados del comic y el cine.

"CINEMASCOMICS - LA REVISTA" nace de la iniciativa de nuestro amigo Carlos Gallego, "Director Management" de "CineMasComics.com" y junto a un nutrido grupo compuesto por Pedro Pinós, Diego Sánchez (www.planta13.blogspot.com), Javier Calvo, Diego Burdio (www.diegoburdio.blogspot.com), David Larrad, Manuel Moros y yo mismo (es decir José Joaquín González Haro, alias Kin. G. Haro, autor de este vuestro blog "De Fan a Fan").

jueves, 6 de enero de 2011

Instinto



¿Te sorprende volver a verme? ¿O simplemente es miedo? Se ha acabado el tiempo de jugar a las escondidas. No basta con que te refugies en la bebida, después de la resaca seguiré aquí, mirándote a los ojos para que recuerdes lo que soy... lo que eres.
No hay rincón escondido al que huir, nadie puede escapar de lo que lleva dentro, aunque no te guste, aunque te aterre.
No hay huida posible. Tus gritos contra mí no te ayudarán porque no pueden herir lo que no comprenden ni enfrentarse a lo inevitable.
Sigo aquí.
Asúmelo y deja de temer a tu propio instinto.

lunes, 3 de enero de 2011

La novela romántica

 
Hoy vengo a hablaros de un género literario algo maltratado: el género romántico. Sí, hasta vosotros mismos arrugáis la naricilla al oír al leer eso de… “romántico”. Junto con la ciencia ficción, el género romántico, novela rosa o novelas de amor, son los libros más desprestigiados, pero curiosamente son los que más lectores tienen y los más comprados. 

En efecto, somos (yo me incluyo), los lectores en la sombra. Esos que cuando te preguntan que lees, intentas cambiar de conversación para que no te consideren ñoña, o en el caso de ciencia ficción, friki. Con la edad, evolucionas; o como dicen por ahí, maduras (con complejo de fruta, oigan…) y te da igual ocho que ochenta.

8º CERTAMEN INTERNACIONAL DE RELATO BREVE Y 9º DE POESÍA 2011 " LA LECTORA IMPACIENTE"

BASES POESÍA
LA LECTORA IMPACIENTE convoca el  NOVENO CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA  de acuerdo con las siguientes bases:  

sábado, 1 de enero de 2011

Casa de locos


—No me creo que llames desde El Bonillo.
—Pues sí, señora, como le dije anteriormente le llamo desde este lugar para…
—¿Sabes que mi madre vivía allí antes de mudarse a Albacete? Yo aún no había nacido, pero me ha hablado muy bien del lugar.
—Sí, señora, es un pueblo muy bonito, pero el motivo de mi llamada es su hijo.
—¡Mi hijo! ¿Qué le ha pasado a la criatura de mis entrañas?
—Nada, señora, está muy bien, lo tengo aquí a mi lado…
—¡¿Cómo?! ¿Has secuestrado a mi hijo? Eres un pervertido. Como le toques un pelo a mi querubín del alma no vas a tener mundo para esconderte.
—Señora, por Dios, que no le he hecho nada. Ha venido en autobús hasta aquí…
—¡Qué poca vergüenza! Es decir, que asaltaste a mi hijo en el autobús y lo llevaste a tu casa, ¿no? Pues no vas a cobrar rescate alguno, somos una familia obrera y de clase media que trabaja día y noche para sobrevivir en esta tierra que amamos, y nadie rapta a mi hijo sin salir impune. Ahora mismo se lo digo a mi marido y llamamos a la policía.
—No, señora, se lo ruego, está cometiendo una equivocación.
—No, la equivocación la estás cometiendo tú. ¡Fernando! Tengo al teléfono un hombre que dice haber secuestrado a nuestro hijo.
—¿A nuestro hijo? –se oyó decir a lo lejos—. Yo no tengo hijo.
—¡Fernando! Nuestro Ricardo.
—Dirás tu Ricardo y el del butanero, ¿no? Porque a mí no se parece.
—¡Por la Virgen Santísima! ¿Sigues pensando que estoy con otro?
—Con otro no, con otros sí.
—Fernando, no saques ese tema que la situación es delicada. Nuestro hijo nos necesita.
—Que pesada, pues llama a su padre, es decir al butanero, y que pague el rescate.
—Pero qué sangre fría tienes, nuestro amado hijo pasándolo mal, atado a una silla, implorando perdón, rezándole a Dios para que alguien lo salve, y tú sacando trapos sucios…
Iván retiró el teléfono móvil de su oreja y colgó mirando la sonrisa picarona que mostraba Ricardo mientras la pareja seguro continuaba chillando sin percatarse de que no había nadie oyendo. Le acercó una mano al hombro y sinceramente le dijo:
—Chico, tienes razón en querer fugarte, vives en una casa de locos.

Archivos del blog