Libro I: Sanction
Capítulo 4
Scarlet bedroom
—Mi señor. ¿Podría hablar un momento con vos?
La mañana apenas había comenzado y la actividad frenética del Templo de Luerkhisis ya estaba en todo su apogeo. El mando militar a las órdenes del General Ariakas estaba inquieto y los clérigos oscuros parecían poner todo su empeño en expandir esa inquietud a todos los rincones de la ciudad. Se habían cerrado tabernas la noche pasada, se habían suspendido peleas de perros y en el aire el calor era aún más sofocante de lo habitual. En estos casos siempre terminaban llamándolo y esta vez había encontrado el recado en casa antes del amanecer. Natte, a pesar de todo, se permitió cambiarse de ropa antes de dirigirse al templo. Ariakas le esperaba. Y por la mirada cabizbaja de los clérigos con los que se cruzaba intuyó que necesitaban más dinero para Neraka.
Eso lo fastidiaba, intuía una larga y fastidiosa negociación cuando lo que en realidad deseaba era marcharse a casa a dormir la resaca durante toda la mañana, precisamente pensaba en su cómoda y fresca habitación cuando el joven clérigo lo detuvo.