sábado, 9 de febrero de 2013

Una mujer encantadora

Era una mujer encantadora. A veces, cuando se ausentaba, le cuidaba el jardín. Apenas se llevaba algo de ropa y sus tulipanes, y siempre volvía con uno más. Jamás habríamos pensando que fuera a abortar, y menos aún que para abonar sus flores enterrara entre sus raices los fetos.

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