domingo, 3 de febrero de 2013

Isla Desierta



Los coches pasan a su alrededor, tan rápidos que no llega a distinguirlos. Levanta un pie. Duda. No se decide a cruzar la carretera. Espera. Ninguno se detiene. La mediana es una línea de hormigón que parece no terminar nunca. Y sigue caminando, bajo el sol abrasador.

 Raelana Dsagan

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