miércoles, 8 de abril de 2009

El verdadero dolor

No resulta fácil para nadie asimilar el hecho de que más allá de ese negro mar de pesadilla preñado de miedos e inseguridades que se alberga en cada subconsciente, existe una abrupta realidad con tendencia a permanecer velada hasta que decide formar parte activa en nuestra existencia; y entonces, y sólo entonces, comienza a dar cuenta de nosotros el verdadero dolor, un dolor que únicamente puede compartir nombre con el que antaño conocimos; demasiado real, demasiado terrible para ser concebido por el alma humana. Las pesadillas, después de todo, no son más que sueños ingratos en los que su efímero padecer apenas es proporcional al consuelo liberador que trae consigo el despertar.

Ahora sé que cuando dicho dolor es producido por una verdad inamovible, puede llegar a perdurar tanto como aquel que está destinado a sufrirlo.


Autor: Ángel Vela (palabras)

Correo electronico: lanaiel(arroba)hotmail. com

4 comentarios:

Fidel dijo...

Las pesadillas son muy provechosas para un buen escritor, hay que saber exprimirlas, y tener un boli y un papel a mano cuando te despiertas. ;)

Canijo dijo...

Curioso e interesante texto. La verdad es que por momentos me parece que la retórica cobra excesivo protagonismo, ocultándonos más de la cuenta la esencia del texto, pero quizá por la naturaleza de esta última eso sea hasta cierto punto aceptable y/o conveniente...

Ángel Vela (palabras) dijo...

Las pesadillas son muy provechosas para un buen escritor, hay que saber exprimirlas, y tener un boli y un papel a mano cuando te despiertas. ;)Saludos, FIdel.

En mi caso son pocas las pesadillas o sueños que hubiera llevado al papel. Aunque si me vinieron muchas ideas estando simplemente echado y a oscuras. Procuro dormir con un cuaderno y boigrafos en la mesita de noche por si hubiera algo que anotar. Otras veces, cuando lo que surge pasa de un par de anotaciones, se tiene uno que levantar y echarle el tiemo que haga falta. Estos momentos valen su peso en oro.

Un abrazo. Nos leemos

Ángel Vela (palabras) dijo...

Saludos,Canijo.

En este caso, si no recuerdo mal se trata te un pasaje que hace las veces de introdución a un capitulo. Por regla general en las citas el barroquismo se acentua, aunque tambíen creo que está parte sufrió una pequeña poda en el último repaso que la dejó algo más accesible.

Un abrazo. Nos leemos ;)

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