lunes, 26 de enero de 2009

Bocetos

El Artista terminó de planificar su Obra Magna. Solo le llevaría 43800 horas. Comenzó de inmediato. Su móvil vibró. Miró la llamada. Salió. La Obra Magna y El Artísta jamás volvierón a encontrarse.



2 comentarios:

Ángel Vela (palabras) dijo...

Curioso texto, y una verdad que a veces nos toca, espero que no de forma tan drastica. Supongo que todos tenemos algún texto que empezamos, se enfrió, y quedó como algo que talvez algún día se termine.

Un abrazo, coleguilla. Nos leemos ;)

Canijo dijo...

Joder, y cuando no es una llamada telefónica es una visita, Internet que nos llama con sus cantos de sirena, el partido que no queremos dejar de perdernos, la peliculita que no nos podemos negar a ver, la perienta que reclama su cuota de nuestro tiempo...

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