viernes, 6 de mayo de 2011

Reseña: Heraldos de la Luz, de Víctor Conde

Título: Heraldos de la luz.
Editorial: Editorial Hidra, S.L.
Páginas: 346
Autor: Víctor Conde
Estilo: Fantástico
Sipnosis:
“Mientras la batalla entre el Cielo y el Infierno llega a su punto culminante, tres jóvenes elegidos viven sin ser conscientes de su auténtico destino. Tanya compite en un concurso de talentos para demostrar que tras su look de Lolita hay un cociente intelectual muy superior a la media. Erik actúa como doble en las escenas más arriesgadas de una película de acción. Y Mauro subsiste como un scene inadaptado.
Una misteriosa joven llegará para advertirles de que corren un gran peligro, y pronto Tanya, Erik y Mauro serán testigos de cómo el choque entre Luz y Oscuridad comienza a cobrarse víctimas de una forma terrible. ¿Qué harán ellos frente a una espiral de violencia eterna?”
Crítica:
Desde que comencé a leer me di cuenta de que esta no iba a ser la típica historia de ángeles que no han roto nunca un plato y demonios con un lado bueno, de chico busca chica (y vis.) y como telón de fondo el fin del mundo. La descripción de las escenas, los diálogos que decían tanto con tan pocas palabras y la fantasía entallada en la realidad me permitían creer que de verdad aquello podía estar pasando en aquel mismo momento en cualquier ciudad del mundo.
Debo reconocer que al principio me costó arrancar, la letra demasiado grande para mi gusto y las primeras escenas en las que no pasaba realmente nada me hicieron forzar un poco la lectura. Sin embargo, a medida que iba pasando el tiempo ya dejé de echar en falta velocidad, me olvidé del tamaño de la letra y me vi sumergida por completo en la aventura de Séfora, Nínive, Tanya, Erik y Mauro. Porque sobre todo me encantaron ellos, los personajes. Pese a tener una silueta de tinta y papel, para mí no cabe duda de que los protagonistas de Víctor Conde son de “carne y hueso”. Son creíbles y sus caracteres completos y dibujados, reconocibles en nosotros mismo. Séfora es un ángel que rompe con el molde, no es el típico ser de luz puro y casto, a ella le gusta fumar y beber cerveza. Tanya, Erik y Mauro también son originales. ¿Quién ha dicho que un ángel no puede pertenecer a una tribu urbana? Además, descubrir la eterna guerra entre el Cielo y el Infierno sí afecta a sus vidas. Hasta ese momento eran personas normales que se ven obligadas a ver sus vidas patas arriba y lidiar con ello sin más opción. Y es que participar en la eterna guerra entre el bien y el mal tiene un precio.
“Heraldos de la luz” me ha dejado con un muy buen sabor de boca y tengo la sensación de que las dos partes que faltan van a estar todavía mejor. En especial estoy deseando conocer más a esa gran desconocida llamada Séfora y ver que les espera a nuestros tres elegidos en su lucha por defender su futuro. Estoy deseando que “Heraldos de la oscuridad” caiga en mis manos.

Verónica Rodríguez, colectivo Canarias Escribe


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