lunes, 5 de julio de 2010

"La sonrisa al pie de la escala" de H.Miller




Henry Miller (Nueva York, 26 de diciembre de 1891 - Los Ángeles, California, 7 de junio de 1980), novelista estadounidense. Su obra se compone de novelas semiautobiográficas, en las que el tono crudo y sensual suscitó una serie de controversias en el seno de una América puritana que Miller quiso estigmatizar denunciando la hipocresía moral de la sociedad norteamericana. Influyó notablemente en la llamada Generación Beat.
En el otoño de 1931, Miller obtiene su primer empleo como corrector de estilo en el periódico Chicago Tribune, gracias a su amigo Alfred Perlès; ocasión que aprovecha para publicar varios artículos que firmará con el nombre de "Perlés", dado que sólo los miembros del equipo editorial podían editar sus escritos. Escribe, en ese año, Trópico de cáncer, en la Villa Seurat de Montparnasse, que será publicado gracias al apoyo de su amiga y amante, la también escritora Anaïs Nin, en 1934. Esta novela le supuso, en los EE.UU, un proceso por obscenidad, según las leyes vigentes en esa época dictadas contra la pornografía. Esta novela estuvo censurada, en su país, hasta la década de 1960, y sólo pudo ingresar clandestinamente con la portada de Jane Eyre, el clásico de Charlotte Brontë.

La crucifixión rosa es un tríptico de tres libros escritos por el autor estadounidense Henry Miller. Los tres títulos, Sexus, Plexus y Nexus, documentan el período de la vida de Miller desde su primer divorcio hasta poco antes de su partida a Francia. (Tomado de la Wikipedia).
Algo sobre el libro:



Título: La sonrisa al pie de la escala
Título Original: The smile at foot the ladder
Autor: Henry Miller
Año: 1948
Páginas: 109 páginas
Editorial: Bruguera Todolibro
Encuadernación: Tapa blanda

Al mismo tiempo que en Europa entra en vigor el Plan Marshall, o que mueren dos legendarios directores de cine David W. Griffith y Serguei Eisenstein y asesinan a Mohandas Gandhi, que se ruedan inmortales películas como Cayo Largo y El tesoro de Sierra (John Houston), La dama de Shanghai (Orson Welles), Hamlet (Laurence Olivier) y El ladrón de bicicletas (Vittorio De Sica) o se estrena mundialmente la más bella de las sinfonías del Siglo XX, la Sinfonía Turangalila (Olivier Messiaen), en ese año de 1948 escribe Henry Miller este cuento más para mayores que para niños por su hondura existencial.

La publicación que tengo entre manos, tanto por la portada como por las ilustraciones, juega al equívoco de hacerla parecer destinada a un lector infantil o juvenil. Pero nada más lejos de la realidad. Opino que la fuerte carga existencialista del payaso protagonista, Auguste, nada tiene que contar a gente que no sea madura y comprenda la angustia del payaso.
La historia empieza cuando Auguste, cansado de su propio éxito como payaso con su famoso número de la sonrisa al pie de la escala, decide terminar con esa vida y buscarla allá afuera, más allá del circo. Pero de inmediato se da cuenta que ha dejado de ser él y necesita volver al cobijo de la farándula. De regreso, un hecho concreto le permitirá jugar a ser él siendo otro payaso.

La prosa de Henry Miller se muestra segura, no hay nada que sobre ni, por supuesto, que falte. Conduce la historia con elegancia e imágenes y metáforas de mérito con destino al final.
Un relato muy hondo para su exigüa extensión, no llega a setenta páginas, porque a las 109 páginas del libro hay que restarle el Prólogo de Ana María Moix y el Epílogo del propio autor.

Dejemos que sea Henry Miller quien defina su propia obra: "Indudablemente es el cuento más extraño que haya escrito".

Muy recomendable. Una pequeña gozada. Un regalo inteligente y diferente para esta Navidad si es que sois capaces de encontrarlo porque creo que no hay muchas ediciones y las supongo descatalogadas.

4 comentarios:

From Vigo to Detroit dijo...

Yo leí Crazy cock-Polla loca y me gustó bastante (pese a ser un manuscrito), ahora voy a leer Trópicos.

lobo bobo güango dijo...

Tengo la misma edición del libro, nunca lo he visto como pensado para niños por su portada. Por otro lado es una idea equivocada esa de creer que los niños no pueden comprender un libro como este, soy padre de tres hijas que me lo corroboran.
Me gustan mucho los libros de Henry Miller, lo leo en inglés y español, yo destacaría la particularidad de La Sonrisa al pie de la escala, pues Miller trató un tema recurrente en él de una forma no habitual respecto a sus demás obras. Hay que destacar la explicación que él mismo da en el prefacio.

Ana María Moix dijo...

Soy Ana María Moix y no tengo la ediciñon española del libro de H. Miller con el prólogo que escribí en su momento. ¿Alguien puede indicarme cómo conseguir el prólogo? Gracias.

Anónimo dijo...

francamente este libro lo lei con muy poca edad, unos diez años, buscando informacion sobre otra cosa di con este blog y me sorprendi al enterarme quien lo habia escrito, no tenia idea que la sonrisa fuera de miller. en fin gracias

Comentarios recientes

Archivos del blog