Viajando en avión me gusta experimentar una sensación que se podría llamar zen. Cierro los ojos, me repanchingo bien en el asiento y apoyo uno de mis pies suavemente contra la pata metálica del asiento delantero. Trato de dormir, de buscar un punto entre el sueño y la realidad, concentrando toda mi sensibilidad en ese dedo gordo de mi pie en contacto con el metal del asiento y, a través de éste, con el armazón completo del avión. Con toda mi atención concentrada en ese contacto, comienzo a distinguir cada pequeño movimiento del aparato. Una pequeña bajada, una oscilación, un ronroneo del motor… Empiezo a sentir entonces la velocidad, a ser consciente de los novecientos kilómetros por hora en medio de una atmósfera a esas alturas helada, agresiva, ventosa, inhumana. Comprendo entonces toda mi fragilidad como ser humano. Conectado a través de mi pie voy entrando en territorios a los que no se accede si uno no quiere. Entiendo entonces al que busca la cima del Everest, al hombre que se adentra miles de metros bajo el nivel del mar, a quien se lanza a través de un rápido de aguas bravas, al que camina kilómetros por el desierto, por las llanuras de los polos. Desde mi cobarde posición de quien sólo se quiere asomar a la fuerza incontrolable de la inmensa naturaleza a través de un dedo gordo en la base del asiento de un avión de línea regular…
Juan Astral - Habitación 127 1/2
-
*Primera entrega de la epopeya existencial de este pícaro moderno…*
Sugerencia musical para la lectura
Juan no siempre fue Astral, antes fue Gómez, ...
Universos para-lelos, capítulo 7
-
—De acuerdo. Pero deberías de establecer unas prioridades, es decir, tener
claro lo que quieres.
—Lo que quiero es viajar en el tiempo.
—Sí. Admito que ...
Negra
-
Es curiosa la fascinación por el crimen.
Hay autores actuales, siempre los ha habido, que componen novelas
desparramadas de vísceras, palizas y cadáveres d...
La fisiognomía
-
El estadounidense Jeffrey Ford compagina desde hace más de cuarenta años
una carrera como maestro de escritura creativa con la de escritor, sobre
todo en e...
Miroslav Tichý, el fotógrafo vagabundo
-
En un pequeño pueblo de la Republica Checa llamado Netice, nacía en 1926
Miroslav Tichý, conocido como el fotógrafo vagabundo. Tichý cursó sus
estudios en ...
Llegó el día. ¿Adiós o hasta pronto?
-
Las cartas ya están descubiertas para lo que me queda de 2022 y por ello,
toca ya tomar la decisión final con este blog.
Balance editorial de Saco de huesos 2021
-
Por resumirlo con toda la crudeza que el momento requiere: desde el
batacazo del año pasado, todavía no hemos levantado cabeza.
leer más
Cosas de Guadromal y el demonio meridiano
-
Título: *Incursión y muerte del demonio meridiano*
Autor: *Francisco Álvarez Velasco*
Año: 2020
Editorial: Eolas Ediciones
Páginas: 156
*«Francisco Álva...
Cómo vender archivos digitales por nuestra cuenta
-
Atención que en este artículo voy a dar algunos *tips* interesantes,
sacados de mi propia experiencia, de cara a vender nuestras obras digitales
a través...
Portada de 'Hipersomnia'
-
'Hipersomnia' ya es una realidad. Escrito por Diego Chozas, con mi portada
y editado por Saco de Huesos.
Ha sido una experiencia muy bonita trabajar con...
Le ha pasado a muchas personas: cierto día, quizá tras una lectura especialmente satisfactoria, tras el visionado de una de esas películas que nos dejan con ganas de más, o simplemente por el puro e íntimo deseo de sacar una de esas historias que llevamos dentro, nos sentimos con las ganas y la voluntad necesaria como para combatir con el folio en blanco. Es algo connatural a nosotros el que, unas veces por evadirnos de nuestra realidad y otras por comprenderla mejor, nos lancemos de cabeza a ese mar de palabras que es la escritura. Después llega el deseo de compartir el fruto de nuestra mente, de poder ver a través de los ojos de otro esa parte de nosotros que sin duda impregna todo lo que creamos. Precisamente con la intención de brindar un espacio para ese intercambio de ideas, experiencias y emociones que es la creación literaria, nace este blog. En él podrás encontrar relatos, reseñas, poesías, y todo aquello que de una manera u otra pueda estar relacionado con el arte de narrar; todo eso corre a cargo nuestro. A ti sólo te pedimos una parte de tu tiempo, uno de tus ratos de lectura, un hueco en tu memoria que seguro no darás por perdido. Siéntete libre de viajar por éste nuestro rincón literario y, si te place, dejar las huellas de tu paso en forma de opinión o comentario.
1 comentarios:
Ey Salva, me gustó tu relato.
Aunque cuando viajo en avión prefiero no pensar en lo frágil que somos, que me acojono.
Hasta pronto Salvador.
Publicar un comentario