domingo, 16 de enero de 2011

El legado



―A continuación procedemos a dar el premio Nobel de la literatura del año dos mil cincuenta y ocho a Don Manuel Mije García por su obra “Incompleta Narración de lo Raramente Incompleto: INRI”. Nacido en España en el año dos mil catorce traspasó las fronteras siendo conocido mundialmente con su anterior novela “Fanatismo exacerbado de personas tranquilas”, siendo actualmente el escritor español que más libros vende en todo el mundo. Por favor suba al estrado a recoger su premio.
Manuel se levantó dirigiéndose hacia el púlpito bajo la atronadora ovación que el público presente en la sala de conciertos de Estocolmo le brindaba, sabiendo que tenía que cumplir una promesa hecha meses antes sobre la tumba de su padre recientemente fallecido.

―Buenas Noches ―empezó Manuel― antes de nada agradecer a la Academia Sueca este maravilloso premio que tantos grandes escritores también han recibido. Asimismo agradecer a todos mis amigos y familiares su apoyo y ayuda, sin ellos no estaría aquí. Tras estos cumplidos voy a revelarles el motivo que me ha hecho llegar hasta aquí ―un murmullo sacudió la sala― No se asusten, no pienso leerles mi libro, solo quiero mostrarles mis raíces ―tras esto continuó pese al estupor del personal― Entiéndanme, perdí a mi padre en Septiembre y en Octubre se hizo público que me concederían este premio. Antes de morir me contó una parte de su vida que yo desconocía y tras saber que me darían este premio juré sobre su tumba que todo el mundo estaría al corriente de esa historia. Historia que paso a narrarles.
Algunos del público se mostraban impacientes, otros sorprendidos y la gran mayoría intrigados por lo que ese mago de las letras haría, la verdad es que no sabían nada de lo que esa noche iba a ocurrir.
―Lo primero que debo contar es que trata de diez personas que lucharon contra viento y marea y nunca buscaron ser reconocidos o condecorados por ello, solo hacían lo que más amaban en este mundo: escribir. La contaré como me la contaron por orden cronológico de fallecimientos. Empezaré por el más prematuro de todos ellos.
―Rafael De Alba alias Morti, fallecido en el año dos mil doce, se suicidó por dos motivos escrupulosamente escritos en una hoja que tenía agarrada su mano derecha, el primero era el sinsentido que le transmitía la vida, no entendía que un Dios bueno y caritativo lo soltara en un mundo lleno de corrupción y violencia. Decía que antes de que lo matara cualquiera prefería ser él mismo el que pusiera fin a su suplicio. El segundo era que no entendía a una sociedad que daba la espalda a todos los hombres cultos y a todos los eruditos para auto devorarse en una loca carnicería de ignorantes y bestias con sed de poder. Había una tercera según me dijo mi padre que no escribió en el papel, se la confesó en privado mandándole un correo electrónico que decía lo siguiente:
“Querido amigo dile a los demás que siempre los llevaré en mi corazón y que han sido una parte estimulante en esta mi corta vida. Sólo te quería decir que fue un placer conocerte y que la decisión que voy a tomar está muy bien meditada. ¿El motivo? Aunque te parezca broma es el mal de amores, jeje, no soporto ver a todo el mundo feliz con su pareja y yo pese a mis intentos sigo y seguiré sin nada, prefiero morir joven y sólo que pudrirme en la mas absoluta de las soledades. Fue un placer.
Un Abrazo.                       Rafa.”
Este hombre era un gran amante de la poesía y dedicó toda su vida a perfeccionar este arte. Murió sin publicar nada, toda su obra repleta de poesías y micro relatos se iba a perder en el ostracismo hasta que sus amistades más íntimas, entre las que se encontraba mi padre, decidieron reunirlo todo y publicarlo. Ese libro no es otro que “Obras completas de un descontento social y personal”, el libro de poesías más vendido en España hasta la actualidad. Señores, un maestro de las palabras que ustedes desconocían hasta que yo he intervenido esta noche.
―Ernesto Fernández alias Weiss, se podría decir que corrió la misma suerte que el anterior. Murió en el año dos mil diecisiete en un accidente de tráfico volviendo de una conferencia en Granada donde había presentado su primera y única novela “La lapidación de la verdad”. Ese mismo año había obtenido el primer premio en el concurso literario Pablo Redo y en el Pauro, además le concedieron el Premio Nedal. También trabajó como columnista y crítico literario para el diario independiente “La verdad sea dicha” y fue jurado de numerosos concursos de Dos Hermanas, lugar donde residió hasta su muerte. En fin un grandioso escritor que murió por su afición a las bebidas alcohólicas, ya que tras la autopsia descubrieron que conducía ebrio. Como ya he dicho anteriormente no pudo disfrutar del reconocimiento nacional que tuvo su libro, considerado uno de los clásicos actuales. Podemos dar gracias a su mujer e hija ya que recopilaron todos sus textos y novelas inconclusas y los publicaron, la primera en el dos mil veintitrés y la segunda en el dos mil treinta y ocho, ambos sendos éxitos de ventas. Es mas la hija decidió seguir los pasos de su padre, no sé si les sonará el nombre de Ángela Fernández, conocida en toda España por sus novelas de temática fantástica y futurista. Otro destacado creador de historias, un desconocido para ustedes si yo no hubiera hablado de él.
―Ángel Vela alias Palabras, fallecido en el año dos mil treinta y dos fue uno de los impulsores de este grupo que les estoy presentando. La única novela que escribió llamada “Tortuosos senderos de fe” le costó la vida, no exagero ni invento nada, pasó toda la vida perfeccionándola y créanme lo consiguió pero el precio a pagar fue muy caro. Durante dos meses permaneció encerrado en su casa delante del ordenador puliendo la que iba a ser su obra maestra, pasó de 1287 páginas a 522 más un anexo de 1283, logró eso que a todo escritor le duele, sacrificar a sus hijos, eliminó palabras innecesarias, desechó ideas superficiales y consiguió el ritmo adecuado para su obra. Este libro se convirtió en la obra fantástica más vendida en España durante diez años, Ángel es considerado el Tolkien español. Falleció dos semanas después debido al cansancio emocional que había supuesto el finalizarla. Su mujer trató de evitar por todos los medios la tragedia que se avecinaba pero por mucho empeño que puso no lo consiguió, eso si se aseguró que sus hijos no corrieran la misma suerte y eliminó todas las novelas inacabadas e historias varias que Ángel tenía almacenadas en el ordenador. No tuvimos el gusto de ver nada más de este hombre. Otro grande de las letras que ha pasado desapercibido delante de ustedes, aquí mi pequeño homenaje.
―Víctor González alias Segundo Piloto, fallecido en el año dos mil treinta y cinco, era el más veterano de este grupo, siempre mostró una habilidad innata para expresar ideas en pocas palabras, era un auténtico experto del micro relato. Escribió un total de nueve recopilaciones de micro relatos, dos novelas cortas y una larga. Tuvo un alto reconocimiento en la época y recibió numerosos premios de diferentes concursos. Tanto él como el grupo, antes de dedicarse profesionalmente a la escritura, participaron en numerosos concursos con dispar resultado. Fue uno de los principales relaciones públicas del grupo junto con Ángel, antes mencionado, y mi padre, del que hablaremos más adelante, dándole al grupo la notoriedad que requería en los momentos más complicados de su existencia. Un magnífico letrado en el arte de escribir y un anónimo para los entendidos que aquí se encuentran.

El salón empezó a agitarse tras este último comentario de Manuel, pero él ni se inmutó, agarrando fuertemente las hojas donde tenía escrito el pequeño tributo que quería rendir al célebre y a la vez desconocido grupo prosiguió con su narración.

―Salvador Navarro alias Bore, ingresó en el grupo con medio camino hecho. Tenía tres novelas publicadas, los conoció al presentar la tercera. Acabó siendo uno de los más prolíficos ya que tiene la nada desdeñable cifra de veintidós novelas publicadas, todas muy bien recibidas por la crítica, y un libro de relatos cortos que será publicado en este mismo año. De todas sus novelas destacan con luz propia las escritas en sus últimos años de vida pues la jubilación anticipada (debido al éxito cosechado por sus libros) le permitió disponer de más tiempo y menos obligaciones. Falleció en el año dos mil treinta y nueve y como cualquier amante de las letras hubiese querido: escribiendo la que iba a ser su vigésimo tercera novela, a su funeral asistieron numerosas eminencias de las letras. En fin otro grande que su desconocimiento literario ignoraba y gracias a mi intervención esta noche van a poder leer al salir de aquí.
El año dos mil cuarenta y tres fue un año de luto ya que fallecieron dos componentes:
―Juan Díaz alias Nosferatu, escribió varias novelas sobre vampiros y seres noctámbulos, en total una treintena, las cuales tuvieron gran fama y reputación pero no fue hasta el año dos mil veintiuno cuando realizó su obra decisiva “Colmillos Sangrantes”. Para los entendidos del tema dicha novela reunía todas las cualidades necesarias para enganchar a cualquier lector, lo que le abrió de par en par las puertas a la literatura comercial. Sus fans acérrimos reclaman una calle con su nombre en Sevilla pero la Alcaldía no está dispuesta a llevar a cabo dicha petición alegando el poco interés demostrado por la ciudad al mundo de las letras en general. Siempre fue un personaje bastante oscuro y peculiar, como su escritura, pero si rara era su vida más fue su fallecimiento, lo encontraron tumbado en la cama con dos pequeños orificios en el cuello, la policía investigó el caso durante aproximadamente dos años pero no pudo conseguir ninguna prueba. A día de hoy todavía es un misterio sin resolver. De nuevo otro escritor anónimo que les demuestra lo grande que son las letras hispánicas.
―Víctor Márquez alias Vitolink, trabajó durante mucho tiempo escribiendo pequeñas obras de teatro para niños en diferentes colegios y escribiendo micro relatos que eran colgados en su blog. Concibió un nuevo tipo de teatro que fue denominado “teatro del absentismo” (debido a que en ocasiones había una ausencia total de conexión entre las escenas) que le reportó fama a nivel nacional, sus obras eran reclamadas por diferentes compañías para ser representadas en las mejores salas de teatro. Entre sus obras destacan “El intento de lo absurdo” y “¿Por qué yo y no tú?” donde llega a cotas altísimas de calidad. Al fallecer, su hijo prosiguió con lo conseguido por su padre dando continuidad a sus obras y no dejando que se estancasen en el olvido. El más grande del panorama teatral de España en años, y otro desconocido más a su lista de grandes del mundo literario.
―Francisco Jesús Franco alias Francoix, fue de los más innovadores en el tema de narrar consiguiendo que la gente se volcará de lleno con todas sus obras. Destacó sobre todo en el cine, escribiendo guiones para los mejores directores del panorama español, alguno de ellos escrito a medias con otros compañeros, en dos mil diez con Rafa “Espinas dulces del desamor” y en dos mil catorce con Ernesto “Tributo”, ambos fallecieron poco después de haberlo ayudado lo que le generó cierta fama de gafe; en solitario destaca con “Proezas del hombre solitario” y “Beduinos en acción”. Estas cuatro obras le reportaron otros tantos premios Goye, estando además nominado en otras tres ocasiones, en su palmarés también figuran dos premios Basta, tres premios de la academia europea, y otros premios menores, además estuvo a punto de ganar un Carlos  con “Tributo” pero se tuvo que conformar con ser nominado que no es poco. Falleció en su pueblo en el año dos mil cuarenta y cuatro consiguiendo que una de sus calles llevara su nombre. Seguiré demostrando su ignorancia para que vean las muchas injusticias que se han cometido en esta vida, otro más para su lista.
―Miguel Cisneros alias Guy, el más joven de este grupo y también uno de los más destacados. Su forma de describir escenas y la complejidad de las mismas le hicieron destacar sobre el resto de escritores de su generación. Con su obra “El ensayo sobre la diversificación” logró el Premio Satélite, también consiguió ganar el Nedal con “Tú madre es la culpable”. Igualmente dedicó parte de su tiempo a escribir poesía ganando gran cantidad de concursos y publicando muchos de sus poemarios. Estuvo inmerso en muchos procesos para la reactivación de la literatura en España tratando de crear una segunda edad de oro, mas no lo consiguió aunque ganó muchos adeptos a su causa y algunos lectores nuevos. Falleció hace dos años en el año dos mil cincuenta y seis y junto a su cuerpo se encontró un manuscrito dedicado a su mujer, Melque y un poco de peyote, el exceso de éste fue el motivo de su muerte. Aún así se nos fue otro de los grandes, desconocido por ustedes. Para satisfacción suya ―dijo mirando con cara de pocos amigos a los presentes― nos queda el último y bajo mi punto de vista el más grande de todos, y es que la sangre tira mucho.
―Manuel Mije alias Canijo, mi padre, el hombre que me enseñó todo lo que sé hasta ahora, incluida esta historia. Ganó muchos concursos y fue aclamado por su primera novela “Las inmensas praderas cubiertas de nieve”. Trabajó para la revista “Jóvenes inquietos”, con la famosísima serie mensual “Crónicas de lo despatarrante” donde un investigador entrevistaba a personas que se habían enfrentado a acontecimientos paranormales, todo con un finísimo toque de humor. Terminó ocupando la letra “H” de la real academia española. Después de esto decidió retirarse con la nada despreciable cifra de treinta y siete novelas publicadas, treinta y dos de las cuales fueron traducidas y vendidas en el extranjero con importante notoriedad. Falleció este pasado septiembre después de desvelarme toda esta historia y de comentarme que estas personas formaron “Sevilla Escribe” un grupo de escritores que se reunía una vez a la semana para charlar y comentar sobre asuntos literarios. En dos mil nueve les propusieron publicar una antología, fue la primera obra que escribieron como grupo. Este tenía un blog donde se encontraban muchos de sus escritos, algunos fueron posteriormente publicados. También tuvieron colaboradores y posteriores incorporaciones como Juande, Nogales (gran ilustrador y creador de cómic), Sharly, Ciudadano 88, Lady Luna (la más joven), Mary Lovecraft (estuvo en los comienzos del grupo) y Aracnidaines (propietaria de una biblioteca cerca de la Macarena y gran amiga del grupo).
A todos ellos va dedicado este premio, sin saberlo fueron mis profesores y mi inspiración. A todos ellos: Muchas Gracias.
Terminado su discurso guardó sus papeles y se dirigió a su asiento bajo la incrédula mirada de todo el público, se sentó al lado de su madre que se encontraba emocionada, le agarró la mano y se dedicaron una mirada, no hacia falta decir nada más.

Se miraba al espejo poniéndose la cazadora, pensaba en muchas cosas y no conseguía tranquilizarse ante tan inminente encuentro. Eran las cuatro y cuarto, demasiado temprano para salir ya que habían quedado a las cinco. Se acercó al salón para charla un poco con su madre pero al entrar se la encontró sentada en el sofá dormitando. Al girarse para volver a su cuarto una desgastada voz le preguntó.
―¿Qué te pasa? ―Preguntó la madre.
―Nada y todo, tengo un cosquilleo en mi estómago que no me deja ni respirar.
―Me lo imagino, son las cuatro y cuarto y ya estás listo ¡Ni para el Nobel fuiste tan rápido!
―No se, ¿estaré haciendo lo correcto? Es decir, ¿conviene volver a empezar algo que acabó hace mucho tiempo?
―Eso depende de lo que quieras hacer, si es solo un capricho no, si quieres saber lo que tu padre tenía y seguir sus pasos, entonces merecerá la pena probar ¿no?
―Sí, pero no quiero defraudarle, ya sabes, estoy muy liado vieja.
―Tu padre estaría muy orgulloso de ti, y si te contó esa historia es por algo ¿qué me dices?
―Creo que tienes razón pero tengo mis dudas sobre como responderán ¿crees que se implicarán?
―Si les explicas los motivos creo que te pueden apoyar, confía en mí.
―En fin creo que me iré ya y daré un buen paseo, así refresco un poco las ideas. Por cierto papá también me dijo que nunca leíste nada suyo ¿es verdad?
―Sí, pero la verdad es que no sé por qué, manías de mujer. Un beso.
Macarena le dio un beso en la mejilla a su hijo mientras veía como este salía por la puerta. No pudo reprimir el impulso y se lanzó a la ventana para verlo andar por la calle. Le recordaba a su difunto padre, sabía que le quedaba poco y quería disfrutar todo el tiempo posible, así que se giró en dirección a una estantería de libros.
―Empezaré por este ―dijo cogiendo uno― en fin después de este solo me quedarán treinta y seis.

Caminaba por la Avenida de la Cruz Roja dirección a María Auxiliadora, a la altura de correos se desvió a la izquierda y entró en una cafetería. Con el humeante café en su mano derecha miraba continuamente el reloj mientras leía “Crónicas de lo despatarrante”. El reloj marcaba las cinco menos diez, había llegado demasiado temprano a su cita aún con el paseo. Sobre las cinco y diez llegó el primero de los citados, la hija de Ernesto, el último llegó sobre las seis y media, “de tal palo tal astilla” pensó. Hasta que no estuvo sentado el último de ellos no explico el motivo de reunirlos allí.
―Damas y Caballeros, creo que todos le debemos algo a nuestros padres, la fascinación que sufrimos por las letras nos la inculcaron ellos, la manera de escribir de cada uno es una copia o una  transcripción de la suya, y debido a ello pienso que deberíamos de continuar su obra justo donde la dejaron ellos y rendirles de esta manera el tributo que se merecen. Por tanto si cuento con vuestro apoyo quedan inauguradas las nuevas reuniones de Sevilla Escribe.

1 comentarios:

Pilpintu dijo...

jajajaja!! me reído muchísimo! jajaja está genial xDD Lo que me quedé con ganas de más para saber sobre esas nuevas generaciones de hijos!! ajajaja

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