miércoles, 22 de octubre de 2008

Títeres

La gente cree que no pensamos, que no sentimos el olvido al que estamos condenados, cada vez de forma más evidente. El polvo cubre mi cuerpo deshilachado, mis manos de madera y mi rostro despintado, pero no mis deseos y esperanzas de volver a sentir la ilusión manejándome en un cuento donde siempre terminaba besando a mi única y amada Clementine. Extraño los aplausos que celebraban mi victoria, las voces que me daban vida en el pequeño escenario que ahora descansa en algún baúl, como ella, como yo.

Apenas puedo distinguir la silueta de quien me rodea, pero recuerdo todas las actuaciones que protagonicé, con tal nitidez que puedo rozar la felicidad de aquellos tiempos. Pero me falta ella, Clementine, mi princesa, mi razón y mi verdadera historia. Ojalá supiera cómo alcanzarla, o cómo hacer que algún niño desconecte su ordenador y vaya al desván para algo más que tirar o abandonar otro muñeco de expresión triste.

Ella se ha rendido, lo sé, lo siento en mis fuerzas, que poco a poco flaquean y se debilitan, pero yo mantendré la esperanza, los sueños no desaparecen, están ahí, y aunque mil personas les den la espalda, habrá alguna que luche por los suyos.

La gente piensa que somos meros juguetes, y apenas logran imaginar que son ellos los que se están convirtiendo en las marionetas de lo que hacen llamar: tecnología. Yo soy un títere para quien me ve, pero para aquel que inventa un mundo conmigo, soy parte de un sueño que no se rindió, un personaje que puede saborear la ilusión humana.

Cada vez me cuesta más pensar, meditar sobre todo esto... Debe ser que ya nadie vendrá a por mí. Supongo que llegó la hora en la que me conformaré con ser un viejo trozo de madera pintada; los niños han dejado de creer.



Autora: María Beltrán Catalán (LadyLuna)



Blog personal: http://sf-silence.blogspot.com

8 comentarios:

paco dijo...

My lady moon, impresionante relato o cuento, porque encierra una moraleja que no nos debe dejar indiferente. Tanta era de la tecnología solo sirve para olvidar lo importante que es la imaginación.
Si siempre se ha dicho que la masa es ignorante, tonta o boba, de aquí a dentro de poco tiempo, estos calificativos podrán aplicarse al propio individuo.

paco dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

El comentario de antes es mio, francoix con la cuenta de mi padre. lo siento por el despiste.

Anónimo dijo...

Solo una mujer podría mostrar tanta sensibilidad ante las ilusiones y deseos de un títere.
Solo una mujer podría hacer una analogía tan clara de cómo los aparatos de los que nos rodeamos, van minando nuestra imaginación.
Felicidades por el relato, podría ser un estupendo guión para una película... con títeres.

Enredada dijo...

Precioso escrito...creo que deben sentirse así...porque la vida de un títere es intensa, mientras dura en las manos del manipulador...
a su vez es tan metafórico el relato..
GENIAL.
mil besos

Morti dijo...

Jejeje, estoy de acuerdo con todos la tecnología está en todas partes y cada vez hacemos menos cosas de forma tradicional, pero este relato me ha recordado el paso de un individuo de niño a adulto, parece mentira pero he terminado de leerlo y me he quedado pilladísimo, ya soy un adulto, y yo ya cogí a mi títere y lo mandé a freír esparragos.
María siempre nos quedará PIPO jeje

Canijo dijo...

Muy emotivo, Lady. No entra dentro de mis gustos personales, pero he de reconocer que el texto es bueno, que es lo que importa. ¡Y a ver si te dejas caer con más textos (mándamelos a mí para que los prepare o a Rafa, que me los hará llegar)!

Ángel (palabras), Novela Blog dijo...

Buenas, pequeñaja.

Un texto estupendo, y en el que he creido ver más profundidad que en otros que te leí. No es que los otros no me guataran, solo que este me llegó de forma más directa.

¿te estaras haciendo mayor? :P

Un beso grande, nos leemos;)

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