sábado, 24 de septiembre de 2011

Niebla en el alma


Título: Niebla en el alma
Título original: Don't Bother to Knock
Año: 1952
Duración: 73 min.
Director: Roy Ward Baker
Guión: Daniel Taradash (sobre la novela de Charlotte Armstrong)
Música: Lionel Newman
Fotografía: Lucien Ballard (B&W)
Reparto: Richard Widmark, Marilyn Monroe, Anne Bancroft, Donna Corcoran, Jeanne Cagney, ...

Sinopsis: Nelle Forbes es una muchacha a la que su tío Eddie le consigue un trabajo eventual de niñera en el hotel en que éste está empleado de ascensorista. La belleza y las buenas maneras que demuestra ante los Jones convencen a éstos de que es la candidata perfecta para cuidar de su hija. De todas formas, tampoco estarán muy lejos: en el restaurante del mismo hotel donde el cabeza de familia recibe un premio como periodista. Los problemas surgirán cuando Nelle conozca a Jed Towers, despechado esa misma noche por su novia.


La actuación de Marilyn de inmediato se revela fabulosa. Debajo de ese escudo de chica pacata se esconde la fuerza de un animal herido (no daré más datos para no desvelar parte del misterio). Tanto Richard Widmark (en el papel de Jed) como Ann Bancroft (en el de Lyn Lesley, la cantante del hotel) mantienen el tipo frente a la Monroe, lo que no es fácil. En ocasiones se come literalmente la pantalla con el magnetismo de su mirada. Existen muy pocas películas (tal vez "Vidas rebeldes") en que ella se muestre tan frágil como en esta que comentamos.


Atención a las conversaciones que mantienen por teléfono Nelle y Jed, que es donde se fraguará toda la tragedia. Los planos (como demuestra la fotografía de abajo) son escenciales para aumentar la tensión de las escenas. Ella duda y él acecha. El encuentro acabará con la distancia de persianas y palabras susurradas al auricular.


Estupendamente fotografiada en blanco y negro, la acción del film transcurre en un puñado de horas, dentro del mismo hotel y dentro de las habitaciones 809 y 807 (excluídas las tomas en que se observa el bar y el salón del hotel). No es esta simplificación de escenarios, sino la brevedad de la cinta (apenas supera los 70 minutos) el mayor handicap de la misma, pues no permite que la obra respire con mayor longitud. Con 15 minutos más estaráimos hablando de una excelente obra. Aun así, es una película para todo aquel que guste del cine más clásico e indispensable para los amantes de la rubia más explosiva (e inteligente) del cine.

Ahora os dejo una serie de fotogramas del film para que disfruten de la presencia de la gran Marilyn. Bienvenidos a la nueva temporada de la Casa Deshabitada.








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