martes, 29 de abril de 2008

Conductor impaciente

Son terribles estos días de mucho tráfico. Yo, que siempre suelo ir con el tiempo en los talones, los sufro especialmente. Supongo que nunca terminaré de aprender que mi rollo de los “tiempos establecidos” se puede venir abajo sólo porque un repartidor oportunista quiera acortar su retraso a costa de colapsar una calle.

A mi izquierda, tras dos cristales, medio metro de aire de mañana, y uno de ambiente de coche con olor a pino sintético, se sienta un conductor impaciente.

Él cree que el mundo se acabará si no consigue llegar en menos de tres minutos a tomar su dosis diaria de esclavitud, y azuza a su claxon para que ataque a los oídos de ese desaprensivo repartidor, energúmeno incivilizado, ese…

No, conductor impaciente, no me mires a mí. Yo no voy a secundar tu protesta sónica, ni voy a alterarme, indignarme, agobiarme, ni todas esas cosas que tu mirada cómplice me ha pedido. Si acaso colocaré una máscara de enfado sobre mi cara para que no te sientas incomprendido, pero, acto seguido, subiré el volumen de la música para no oír tus protestas.

¡Ah, mira por dónde! Ahí está el repartidor desaprensivo, contestando con un aspaviento a los pitidos y al cariñoso piropo que otro conductor impaciente le ha dedicado con la cabeza por fuera de la ventanilla.

Adiós, conductor impaciente, que te vaya bien. Y, si me permites un consejo, tómate la vida con calma, que al final se acabará sola, sin que tú le metas prisas.




Autor: Manuel Mije

Correo Electronico: perring255(arroba)hotmail.com

4 comentarios:

francoix dijo...

me identifico con el conductor impaciente más que con el paciente... ¿por qué será?

Canijo dijo...

Joder, pues yo te hacía más con el paciente que con el impaciente. Será que con el volante en las manos te transformas en una bestia del asfalto, jejejejejeje

francoix dijo...

mi mujer, cuando vamos en el coche, solo sabe echarme broncas para que deje de hacer gestos con las manos...
Y la verdad es que tiene razón; una vez un cani ya estuvo apunto de pegarme con el casco...

weiss dijo...

Como la vida misma... y me pasa como a Fran, me identifico más con el impaciente, jejeje.

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